Cienaguero tenía tres días de estar en Cartagena y fue asesinado

Los familiares de Jesús Mendoza Orozco, asesinado por sicarios en la tarde del miércoles en el barrio San Pedro Mártir, están rotos y desconsolados, pero también dicen con seguridad que a su ser querido le tendieron una vil trampa.
“Él estaba viviendo en Santa Marta, pero un conocido lo llamó y le ofreció trabajo en Cartagena. Tenía tres días de haber llegado cuando lo mataron. Apenas se instaló en la ciudad le dieron una moto y estaba haciendo carreras”, contó una hermana de Jesús.
Ella piensa que todo fue una trampa, pero desconoce quién pudo haberla orquestado. Jesús recibió tres balazos en una calle, a eso de las 4:20 de la tarde.
Se conoció que la víctima iba en la moto y se percató que otros jóvenes, también en moto, lo perseguían; es así como aceleró, bajó cerca de una casa e intentó entrar y refugiarse, pero los sicarios fueron más rápidos. Jesús murió en el sitio.
“Él estaba viviendo por Los Caracoles, pero se encontraba San Pedro Mártir porque por esos lados vive la mamá de su hija de cuatro meses de nacida. La visitó esa tarde ya que tenía días sin verla porque él vivía en Santa Marta”, dijo la allegada del mototaxista.
Jesús era padre de tres niños: dos que viven en Santa Marta y la menor, de cuatro meses, que reside en Cartagena. En la ciudad vivió por un largo tiempo, pero había tomado la decisión de hacer una nueva vida en Santa Marta, según sus familiares. Jesús era de Ciénaga, Magdalena, pero se consideraba un cartagenero más por eso era un amante de la champeta. Sus restos, al parecer, serán velados en su tierra natal.
La Policía Metropolitana de Cartagena investiga los móviles del crimen. Por el momento no ha entregado mayores detalles de lo ocurrido.
FUENTE PLATO Y LA REGION